MANUEL MARTIN TORRES SALDAÑA (HONDURAS)

En la ciudad de Nuevo Laredo, se suscitó una historia que es un indicador de que los valores humanos son corrompibles en todos sus niveles.
Manuel Martín Torres Saldaña, durante un tiempo vivió en la casa del sacerdote católico Jessy Evans Euresti, en Nuevo Laredo, México, en calidad supuestamente de trabajador domestico, y digo supuestamente porque Manuel era aparte de amante del reverendo, un alcohólico, y adicto a fumar piedra base, que es un derivado de la cocaína. Los continuos viajes a Austin Texas del sacerdote, servían para que la gente viera la estancia de Manuel como normal, situación que el pasado 31 de marzo del 2009, se destapo la verdad sobre la relación del sacerdote Jessy Evans Euresti y Manuel Martín, una relación homosexual, que si bien es mal vista por una parte de la sociedad, la relación entre un sacerdote y otro hombre es completamente tabú
Los familiares del sacerdote al ir a visitarlo se dan cuenta que en el piso del domicilio marcado en Ocampo 2210, había manchas de sangre, por lo que dan parte a las autoridades, que al hacer las indagatorias se dan cuenta de la existencia de Martín como huésped del sacerdote, y al buscarlo no aparece por ningún lado, lo que lo hace el sospechoso numero uno en la lista de los investigadores. Mientras tanto Manuel se dirigía a el distrito federal en huida, para después saltar hasta Chiapas y fue ahí donde contacto a los familiares del sacerdote para extorsionarlos, el les pidió 10,000 dólares para decirles donde estaba el cuerpo, y fue en este estado donde finalmente es capturado al intentar retirar el dinero, para según el, regresar a honduras, su país natal. Al hacer la indagatoria correspondiente, Manuel hace mención que el sacerdote jessi tenia la intención de correrlo de su casa, cosa que a Manuel no le hizo ninguna gracia ya que lo que ganaba ahí era su única entrada de dinero, y al saber que la razón para que lo echaran era la llegada de un nuevo hombre a la casa, Manuel monto en cólera y comenzaron a discutir, el le exigía a el religioso lo indemnizara por el tiempo que le dedico, el sacerdote se ubico al lado de un machete y Manuel se sintió amenazado, por lo que ataco con un cuchillo al padre, hiriéndolo de muerte y no conforme le asesto unos golpes con el machete, para después huir. Este caso se ha manejado con mucha discreción por la gravedad del asunto, y por la doble moral que hay en México, que se espanta por casos como este pero los buscan por el morbo de saber más y más. Saludotes

1 comentario:

Joncelu dijo...

Hola me encanta el trabajo que haces, espero que el hecho de que no hallan muchos comentarios en tus posts no sea la razon para que en algun momento decidas cancelar esta pagina y repecto a este tema me parece sumamente interesante pero como dices la doble moral que reina en mexico es la que impide salgan a la luz este tipo de casos. Te mando saludos desde Mexico DF. Tu seguidor Joncelu